¿Ya? Ahora sube el volumen.
Más.
Al máximo.
Hasta que nadie pueda quejarse del volumen, porque te hayas ido.
Hasta que los latidos vayan al mismo tiempo que la música.
Amanece en la ciudad. Caos. Luz. Pinta el mundo en blanco y gris que el negro no se ve. Y arregla los destrozos con gotas de pintura húmeda. Acaba con los límites. Grita. Duda. Salta, al vacío. Ríe, hasta que duela. Corre. Huye.
Y ahora, y sólo por ahora, acuérdate de mí.
Imagíname.
Que, con un poco de suerte, ya ni existo.
difícil es saber si se existe. el leit motiv de las charlas de mi padre durante mi infancia.
ResponderEliminar(me ha sacado una graaaan sonrisa encontrarme a Coldplay ^^ aunque yo he leído la entrada con algo que suena menos optimista)