Lo que no te dije y no debo decirte.


De nuevo no sé cómo empezar, ni por dónde, pero sé que tengo que hacerlo más como una necesidad que como un deseo o un capricho, (como en parte fuiste tú). Y no es justo que (te) escriba esto y ojalá no lo leas pero si no lo suelto voy a explotar y aun así todavía no tengo claro que vaya a salvarme del todo. 

No voy a volver, te lo prometo, ya conoces la fea manía que tengo con las promesas que siempre intento cumplirlas justificando los medios con el propio fin. En el fondo te lo debo y nos lo debo, a mí y a lo poco de orgullo que me queda. Y eso no quiere decir que no vaya a acordarme de ti cada mañana cuando suena el despertador y ya nadie me da los buenos días, o sí me los dan pero ya no me interesan. Que no vaya a volver no significa que no esté aquí para ti si decides que me merezco otra oportunidad, que nos la merecemos, a esto o a lo que sea que tuvimos. (Pero no vuelvas, por favor). Que no me olvido durante el día de los besos que no nos dimos, que me mata no poder lanzar aún al vacío todas y cada una de las cartas que no te llegué a escribir, que me rompen por dentro los abrazos que nunca llegaron y en los que pretendía perderme para siempre. Así soy yo, intento ganarme a las personas con letras porque no se hacerlo de otra forma, y es que aquí dentro hay algo roto, ¿sabes?

Pretendía ser tu luz y te cegué, ya te lo dije, y me odio porque crees que te di la razón al salir huyendo, y no te das cuenta de que no salí precisamente por la puerta principal ni me siento orgullosa de ello. Y no paran de decirme que la solución la llevo dentro pero debe estar oculta entre mis miedos y mis dudas y soy incapaz de hacer que salga a flote. Ya dije una vez que prefiero que duela a no sentir nada y al menos nos hacíamos daño pero eso me mantenía viva. Qué triste es esto último, y qué necesario.

Que tú no eras mis fantasmas ni mis miedos sino todo lo contrario. Que tú no hacías más que sacarme sonrisas que otros intentaban borrar, y de qué manera, y con qué fuerza... Que no voy a venirte con las excusas de “no eres tú, soy yo” porque puede que no sea del todo cierto y que fuéramos un poco los dos, pero sé que yo te gano. Que “podemos ser amigos” aquí no sirve porque yo no sé ser de eso sin echarte de menos. Y me dueles. Y me duelo.  

Que pretendías curarme y ya he encontrado el fallo: 
O bien no me dejé, o bien ya no tengo cura.

Odio estar enamorada de la idea del amor, 
y no poder enamorarme de ti.

Ni de ti, ni de nadie.

11 comentarios:

  1. No sabes como te entiendo. No lo sabes. A veces quizás es peor sentir vacío, que no sentir. Duele, quema. Y es mil veces peor.
    Cualquiera merece esa oportunidad, y más si se trata con toda la fuerza de un huracán.

    Un besito enorme :3

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  2. Wow. No puedo decir más, todavía estoy en shock imaginándome a mí misma cuando rompí con mi novio hace poco y sintiendo estas palabras como si se las estuviera diciendo yo. Gracias por la entrada, me encanta perderme en tus palabras (que ñoño esto último). Un besito :)

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  3. "Ya conoces la fea manía que tengo con las promesas que siempre intento cumplirlas justificando los medios con el propio fin".
    Que levante la mano el primero que no haya hecho eso.
    *Y entonces, todos jugamos con las pelusillas de nuestros bolsillos*.

    Quien lo lea o quien no,
    cartas, mensajes, entradas,
    palabras,
    escritas a X.
    Lea o no, ayudan.

    Un abrazo,
    S.

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  4. Enamorarse del amor es el gran error que todos cometemos.

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  5. Palabras tantas veces sentidas en tantos corazones diferentes, tristemente. :(

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  6. Creo que es el texto (o de los textos) con los que más he llorado. Por milésima vez te diré que me parece extraordinario lo que escribes y como escribes.

    A parte de para decirte todo esto también te comento para decirte (o recordarte) que eres genial.

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  7. Eso que has escrito es una declaración de amor, es una cara. Hace mucho tiempo que no leía una (ya sabes desde cuándo). Parece que soy yo la que ha escrito esas palabras, tan nosotras.

    No sabes cómo duele(s). Es bonito saber que hay personas que viven dentro de nosotras y que no se borran, que están sin estar. Al menos a mí me parece increíble.

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  8. Me has emocionado Paz, con lo sensible que estoy últimamente
    más estos textos que nos haces leer. Y esas últimas palabras que me llegan muy, muy dentro.
    (hasta el alma)

    un beso fuerte
    y miles de abrazos.

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  9. Encuentro tantas verdades en tus palabras, tantas realidades que hasta asusta a veces.

    ¿Sabes? Yo al contrario, no estoy enamorada de la idea del amor, pero tampoco me hace falta. Quizá a ti, siendo al revés, tampoco importe tanto ¿no?, mientras sea real para tí :)

    Me quedo por aqui, te sigo (:

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  10. Emocionas.
    Tu blog, tan perfecto como siempre. Me encanta.
    Saludos.

    http://www.azucarycenizas.blogspot.com.es

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  11. Cuando alguien me pregunte "¿Qué te eriza la piel?", indudablemente les pasaré tu blog. Esto llega al alma.

    "Que pretendías curarme y ya he encontrado el fallo:
    O bien no me dejé, o bien ya no tengo cura.

    Odio estar enamorada de la idea del amor,
    y no poder enamorarme de ti.

    Ni de ti, ni de nadie."

    Llega alma y te cala hasta lo más profundo.

    Mil abrazos de koala.

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¿Tu opinión? Merci ^^.