y de cómo nos traiciona el subconsciente.

-¿Estás seguro?
-Mi padre me va a matar.
-¿Y alguien más podría "matarte"? (Pregunté con cierto sarcasmo).
-Ella. Es como un cachorro, tan débil e indefensa que me resultaría imposible hacerle algún daño. Tan preciosa y delicada que parece se vaya a romper en cualquier momento. Pero en este momento te quiero a tí. (Era tan posesivo no hablaba de amar, sino de querer).


...Y entonces continuamos por donde lo habíamos dejado.

En ese momento, desperté, y vacié el estómago de los sueños, las mentiras, las lágrimas, los engaños (y desengaños) y algún que otro alimento, todo ello ingerido de forma casi atragantada en aquellas últimas horas.

5 comentarios:

  1. ''No hablaba de amar,sino de querer'', pues espero que no le ate las ganas de volar. Todo se nos atraganta, y por mucho que lo intentemos mantener dentro, no podemos. Un placer leerte^^ Un abrazo.

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  2. vale, se me ha clavado el final... tragamos cosas que nos duelen y el estómago que todo lo siente, hay un momento que lo quiere expulsar.

    magnífico<3

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  3. Acabo de morir del gusto leyendo esto. Y me he quedado sin palabras. creo que sobran. GRANDIOSO. Un beso ;)

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  4. El estómago tanto para lo bueno como para lo malo, siempre sufre.

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  5. Yo siempre digo que soy estomacalmente emocional :)

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¿Tu opinión? Merci ^^.