-Mi padre me va a matar.
-¿Y alguien más podría "matarte"? (Pregunté con cierto sarcasmo).
-Ella. Es como un cachorro, tan débil e indefensa que me resultaría imposible hacerle algún daño. Tan preciosa y delicada que parece se vaya a romper en cualquier momento. Pero en este momento te quiero a tí. (Era tan posesivo no hablaba de amar, sino de querer).
...Y entonces continuamos por donde lo habíamos dejado.
En ese momento, desperté, y vacié el estómago de los sueños, las mentiras, las lágrimas, los engaños (y desengaños) y algún que otro alimento, todo ello ingerido de forma casi atragantada en aquellas últimas horas.
''No hablaba de amar,sino de querer'', pues espero que no le ate las ganas de volar. Todo se nos atraganta, y por mucho que lo intentemos mantener dentro, no podemos. Un placer leerte^^ Un abrazo.
ResponderEliminarvale, se me ha clavado el final... tragamos cosas que nos duelen y el estómago que todo lo siente, hay un momento que lo quiere expulsar.
ResponderEliminarmagnífico<3
Acabo de morir del gusto leyendo esto. Y me he quedado sin palabras. creo que sobran. GRANDIOSO. Un beso ;)
ResponderEliminarEl estómago tanto para lo bueno como para lo malo, siempre sufre.
ResponderEliminarYo siempre digo que soy estomacalmente emocional :)
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