Tu atención.

Mis ganas de odiarte empezaron como un juego, al mismo tiempo que la necesidad de gastarte y desgastarme. Así empiezan la mayoría de las cosas importantes de este puto mundo. Tú te reías de mis ganas de llorar, claro que me acuerdo, y yo hablaba de ti a todos mis fantasmas, inventando que no te quiero.
Perdóname la mentira. 
Jugábamos a creer que podíamos tenernos el uno al otro, jugamos a tenernos y nos quedamos en el intento de intentar contenernos. En la cama o en cada esquina, en la ducha o por la cocina, y así pasó. Prometías matar monstruos por mi y ninguno nos dimos cuenta de que los monstruos estaban por dentro. 
Y me mataste en el intento de salvarme.
La otra noche me dormí pensando qué pasará el día que por fin te abrace, porque no voy a soltarte. Voy a sacar este frío de mi cuerpo a base de arañazos en tu espalda y de golpes contra el cabecero de la cama.  Vas a sacarme este frío con las caricias en vientre y las pintadas en mi espalda. Y no te valdrán las excusas.

¿Recuerdas cuando decías que los abrazos podían parar el tiempo? He dejado de creerlo pues cada vez que te imagino desnudo por las mañanas me entran ganas de más y el tiempo se acelera a la vez que mi pulso y este corazón no para quieto. (Joder que si duele...) Vas a tener que decirme que pare, que rogármelo, lo se. Demasiado aguante dices tener, te aseguro que mañana no llegas al segundo asalto.
¿No me crees? 
Ven que te lo demuestro, amor
Y entonces te cansas y te das la vuelta mientras me pides más con la mirada, te has asegurado de que te viera en los ojos las ganas de seguir con esto antes de girarte, cobarde. Que ya has visto mi cuerpo desnudo a las tres de la mañana y a la luz de la luna y ahora quieres observarme con los primeros rayos de sol. Puto vicio, luego querrás en la siesta y después... y después ya ni me acuerdo.

Dime ilusa, gritame a la cara que estoy mal de la cabeza, pero te juro que lo que hicimos la otra noche tuvo que ser cierto. Luego te cuento.

Que esto no es más que un juego 
y no me quedan comodines.
No sabes perder, yo tampoco. 
No se asimilar una victoria, 
y menos cuando tú eres mi trofeo.


*Sólo quería tu atención.

4 comentarios:

  1. Seré breve y contundente: ASGASGASDGASDAS
    Enserio, increíble de principio a fin. Cuando te encontré gracias a Eri sabía que tenías que tener un don y lo tienes.

    Un beso

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  2. Me encantan los textos con tanta fuerza, de verdad de verdad de la buena. Ese hambre, esas ganas de mordiscos, de arañazo, de cama y más... buh.
    (Echo de menos esa sensación)

    Besitos <3

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  3. Cada vez escribes mejor y cada vez me llegas más hondo.

    Abrazos, bonita!

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  4. Los pelos de punta.

    Así seguro que reclamas su atención. Me la has llamado hasta a mi... ;) Voy a leerte más...

    Un besito

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