Juro que no voy a dejar de ser, sólo dejaré de estar.
Ya te sabes de memoria eso de que a mi me gusta ir al contrario.
"Esta es la historia de un caracol que no quería vivir en una espiral,
así que un día se descolgó la casa. Y lo pisaron. Qué estúpido, ¿no?
Me recuerda a aquella chica cuyo corazón no quería sentir
por lo que un día dejó de latir y claro,
por eso no me voy a despedir del todo.
(pero hasta pronto)
